martes, 27 de mayo de 2008

Ahora que todos los cuentos parecen del cuento de nunca empezar.

Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora, que una pensión es un palacio, donde nunca falta espacio para amar y un corazón.
Ahora que las floristas me saluda,
ahora que compro lenceria,
ahora, que te desnudo y me desnudas...en la estación de las dudas, muere un tren de cercanias.
Ahora que nos quedamos en la cama, lunes, martes y fiesta de guardar...
ahora, que no me acuerdo del pijama, ni recorto el crucigrama...ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma que no tenía...,
ahora que suenan palmas por alegrias...,
ahora que no desagrado y sobre mojado llueve todavía...
Ahora que hacemos "holas" por incordiar,
ahora que esta tan sola, la soledad,
ahora que todos los cuentos parecen del cuento de nunca empezar...
Ahora que el mundo esta recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves y los duelos no se atreven a dolernos demasiado.
Ahora que esta tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora, que sin saber hemos sabído
querernos como es debido,
sin querernos .
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces como estrellas de Bagdad.
Ahora, que casi siempre tengo ganas de trepar a tu ventana
y quitarte el antifaz.
Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido, pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos...
Ahora que no hay vacuna, ni lejania.
Ahora que esta en la Luna la policía...
ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día...
Ahora que no te escribo cuando me voy,
ahora que estoy más viva de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy...
Ahora que no te pido lo que me das,
ahora que no te miro por los demás,
ahora que todos los cuentos parecen del cuento de nunca empezar.

domingo, 25 de mayo de 2008

sábado, 17 de mayo de 2008

sábado, 12 de abril de 2008

Degradación Valorativa



Hay quienes se rigen por el corazón, por los sentimientos. Otros, en cambio, simplemente son metalurgicamente frios.

A veces es difícil comprender las palabras - dulces o herientes-; los gestos - cálidos o mecánicos-; las miradas - sinceras o vcias -. Pero aun así, soportamos el adjetivo opositor, el que descalifica en vez de adjetivar y, soñamos en que algún día todo será distinto. Transcurre el tiempo y observamos. Nos damos cuenta e intentamos comprender que la vida es sueño. Y los sueños sueños son.

AZUL OSCURO CASI NEGRO TEMPESTAD


Existen momentos en que el tiempo se detiene por minutos. Pausa. Te quedas observando la realidad -o ficción- que observan tus ojos. Piensas - luego existes-. Empiezas a observar detalladamente todas las perspectivas de tu óptica visual. El corazón late deprisa. Te das cuenta de que no eres nada en esa obra teatral de esa realidad, de esa óptica visual. Sientes una punzada. Dolor. Empiezas a reflexionar sobre el papel que representas, que tú misma decidiste aceptar. Analizas. No comprendes nada. Todo son porques. Un reloj de arena invisible comienza a marcar el fin de la pausa. Sigues reflexionando. Piensas. Sientes. Sufres. Ocultas el dolor dentro de una vulnerable coraza. Nada tiene sentido; pero sigues con tu papel. Son los últimos segundos de una pausa inexistente en el timepo. El tiempo. Todo se acelera. Finalmente volverás a incorporarte en el guíon. Seguirás el argumento de la historia. Tú historia. Darás una última mirada silenciosa. Callas. Observas. Piensas. Reflexionas. Te incorporas. Sólo una palabara perdura dentro de tú ser. Una palabra acomulada. Reiteración. ¿Por qué?

jueves, 10 de abril de 2008

Lecho de papel


La oscuridad de la noche empieza a governar la inmensidad del cielo. Es tarde. Los ojos empiezan a cerrarse levemente, sin fuerza. Sólo una luz me hace sentir despierta y acompañada. es la luna llena. Una vez más, me encuenatra tumbada en mi lecho. Sonríe e impávida me observa. La miro y empecamos a hablar, en silencios. Escucha atenta, sorprendida a momentos. Sabe que soy feliz, pero no entiende mi tristeza. Inclino la cara y mis ojos se fijan en la cama. Sigue observando, sin decir nada, atenta a todo gesto. La miró. Vuelvo los ojos; ahora abrazo ,mi almohada. Me entiende, ahora lo entiende todo.

Espejos vacíos

El ruido a veces tiene sus ventajas; no se oyen las palabras. Con las manos trémulas y cargadas de ansiedad abrió el bolso y tomó la pitillera. Necesitaba sentir entre sus labios aquella sensación de control. Un control anhelado, el control que le faltaba de su propia vida. Aquel control que un día creyó tener, y sin darse cuenta lo había perdido.

Se había convertido en una mujer ajena, una mujer totalmente desconocida para ella. Todo lo que era, todo lo que deseaba, todo lo que pensaba, todo en lo que ella creía había desaparecido sin más. Ahora era una sumisa por y contra su propia voluntad.

Tenía sus propias expectativas de vida, sus propios sueños, sus propios ideales, pero a medida que pasaban los días, los meses… se empezó a dar cuenta de que todo aquello que quería se derrumbaba a cada paso que daba.